Esta es la entrada que he traído de mi vuelta de Huelva, después del puente, el puente del 6 de diciembre, el puente de la constitución. Bueno ya hecho el repaso cultural, seguimos. Pero tranquilos, no le he robado a nadie, al menos nada que sea ilegal.
Para aquellos que no sepan lo que significa el término "robado" aplicado a la fotografía, y para no crear mal entendidos, voy a intentar explicarlo.
Un Robado es una fotografía tomada a una persona sin que ella sea consciente de dicho acto. Siendo así una fotografía natural del gesto, acción o postura de la persona, sin que ella se vea influenciada por una cámara, es decir, una fotografía a alguien que no se ha constando de que la están fotografiando. Algo parecido a lo que hacen los paparazzi en la prensa rosa, pero sin ánimo de lucro, sino por amor al arte.
Este robado lo hice en Huelva uno de esos extraños e inusuales días, que me da por coger la cámara. Más concretamente en la Plaza de las Monjas uno de los lugares más destacados del centro de Huelva, que recibe dicho nombre por el convento de las agustinas que reside en una de las fachadas de alrededor de la plaza y también por la costumbre que tenían estas señoras por pasear por esta plaza.
Actualmente su fama viene por un pequeño kiosquillo de hamburguesas donde reside una extraña costumbre, la cual consiste en desayunar o tomar como aperitivo a lo largo de la mañana, una hamburguesa. Hay quien se como tres.
Esta costumbre, al principio me fue difícil de asimilar pero con el paso del tiempo confieso que la he realizado alguna vez.
Volviendo a la fotografía, la he titulado Al sol. Porque en ella como se puede apreciar fácilmente, se ve disfrutando de la cultura del sol a un ciudadano. De esa práctica tan agradecida en estas fechas del año y tan típica de la gente acostumbrada al buen clima, para mí que soy del sur, de un clima cálido.
Cuando era pequeño me costaba comprender como a mi madre le encantaba tanto ponerse al sol. Pensaba que era algo muy aburrido y caluroso. Pero conforme han pasado los años, cada vez me ha ido gustando más eso de sentarme en un banco, cerrar los ojos y ponerme a tomar el sol durante unos minutos. Es algo muy relajante y placentero sentir esa temperatura y esa luz con tanta energía como para dar vida a las plantas.
Actualmente vivo en Badajoz y se que llegara el momento donde no aprecie tanto esos rayitos de sol, pero en estas fechas estoy acostumbrado a ver el sol más de lo que lo veo aquí y en cualquier momento que veo asomarse un par de rayos cierro los ojos y….
¡Os lo recomiendo!
To be continue...

creo que soy una de las pocas personas que ha comido esas hamburguesas una vez en su vida.
ResponderEliminaruna pasada de foto, buena expresión del amigo y sobre todo,buenísimo dia de invierno...
Qué rico el sol, qué rica nuestra tierra
que rico el sol, que bonita nuestra tierra y que ricas las hamburguesas de la plaza de las monjas jejeje.
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